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viernes, 21 de mayo de 2021

Mujercitas

 Desirée Alderete / ICT-CIN

Mujercitas o Little Women es una película dramática estadounidense de 2019 escrita y dirigida por Greta Gerwig. Es la séptima adaptación cinematográfica de la novela de 1868 del mismo nombre de Louisa May Alcott. Publicada en dos partes entre 1868 y 1869, es un clásico de la literatura femenina (y protofeminista) que abuelas y madres suelen compartir con sus nietas e hijas, como es mi caso. Narra las vidas de las hermanas March, Jo, Meg, Amy y Beth, durante el siglo XIX. Estas viven con su madre en una Norteamérica que sufre su Guerra Civil. Con sus variadas vocaciones artísticas y anhelos juveniles, descubren el amor y la importancia de los lazos familiares. Está protagonizada por un reparto compuesto por Saoirse Ronan, Emma Watson, Florence Pugh, Eliza Scanlen, Laura Dern, Timothée Chalamet, Meryl Streep, Tracy Letts, Bob Odenkirk, James Norton, Louis Garrel y Chris Cooper. 

La película recibió seis nominaciones a los Premios de la Academia, incluyendo Mejor Película, Mejor Actriz (Ronan), Mejor Actriz de Reparto (Pugh) y Mejor Guion Adaptado, y ganó el Premio al Mejor Diseño de Vestuario. También recibió nominaciones para los Premios BAFTA y los Globos de Oro. 

Gerwig hace hincapié en el subtexto feminista de la obra . En la nueva versión, además, se fusiona el texto original con la vida de Louisa May Alcott, de quien Jo era una especie de alter ego. Una novela en la que mezcló elementos de la literatura juvenil del momento, con romance, drama y comedia. Pero sobre todo, una novela que describió como ninguna la juventud femenina y los miedos y alegrías de ese temido y complejo paso de la infancia a la edad adulta. Sin duda, el personaje más inspirador de la novela es el de Jo March, una joven que se escapaba de todas las normas y convencionalismos de la época: es rebelde, imaginativa, y tiene la ambición de ser independiente económicamente gracias a su trabajo como escritora. Un personaje modernísimo para la época en la que está escrito y que rompe moldes y comienza a abrir mentes sobre el absurdo concepto de feminidad. La gran diferencia de la versión de Gerwig es su estructura pues, la historia empieza prácticamente por el final de la novela y todo lo que vemos a partir de ahí, son los recuerdos de su protagonista, Jo March, desorganizados cronológicamente. Todas las hermanas tienen su momento para participar en la trama y nos permite conocer a fondo a cada una de ellas, tal y como leemos en la obra de May Alcott. 

Las hermanas March de Gerwig son libres, ambiciosas y luchadoras. Todas sueñan y tienen miedos, todas crecen y sufren. Verbalizan su situación y limitaciones como mujeres: la idea de Jo de que a las mujeres se las relegue sólo al amor o la conciencia de Amy de que, para las mujeres, el matrimonio es un contrato económico. Con la película, Greta Gerwig otorga un poder total a la mujer sobre su obra, una oda a la mujer creadora sin encorsetamientos. Sin duda,  Mujercitas de 2019 se parecería bastante a la novela si ésta se hubiera escrito en nuestros días. 

Y, a mi parecer, Louisa May Alcott estaría orgullosa. Lo llamativo, es que a pesar de que la trama se enfoque en el pasado, los cuestionamientos sobre el espacio que ocupa la mujer en el mundo continúa siendo vistos en la actualidad. De esta manera, pese a estar ambientada en el siglo XIX, Mujercitas da cuenta de lo fundamental que resultó la creación de personajes femeninos complejos en una época donde las mujeres sólo servían para pensar en encontrar un hombre adinerado, casarse y tener hijos. No podían valerse por ellas mismas, ni ser fieles a su instinto.


                 

                                                        Fuente: Pinterest. 



                                                        Fuente: Pinterest. 



                                                              Fuente. Pinterest. 

jueves, 20 de mayo de 2021

Orgullo y Prejuicio

Desirée Alderete/ ICT-CIN

En 2020 se cumplió 15 años desde el estreno original de Orgullo y prejuicio, una adaptación de la novela homónima de Jane Austen que refleja los códigos sociales de entonces, pero desde una perspectiva feminista, elaborada y más allá de lo romántico. 

En esta ocasión, Deborah Moggach es la encargada de adaptar las aventuras y desventuras de la familia Bennet. Para quien no haya leído el libro o visto la película, la trama se basa en una familia inglesa de clase baja burguesa que está formada por la señora Bennet, el señor Bennet y sus cinco hijas, que viven en Inglaterra a finales del siglo XVIII. Con la llegada de algún joven a la zona, la señora Bennet se emociona y vive con el anhelo de que alguna de sus hijas pueda contraer matrimonio. Con cinco hijas y sin ningún tipo de apoyo económico, cuando el padre muera las cinco mujeres y la madre se verían sin poder contar con una libra de su familia, de ahí la agonía de la madre por encontrar un marido para cada una de ellas. Por otra parte, ser mujer en la sociedad de la época implicaba pocos privilegios; entres ellos la no disposición de herencia. El mayorazgo solo se transmitía por linaje masculino y, por lo tanto, las jóvenes se dedicaban a la búsqueda de marido con gran patrimonio para no caer en la pobreza. Las mujeres se presentaban como moneda de cambio y en su valor va incluido la belleza. 
Elizabeth, la más rebelde de todas, verá cómo su mundo se desmorona cuando conoce a un tipo llamado Darcy, del cual es muy difícil saber lo que siente. Así pues, la película está ambientada en una época en la que el poder de las palabras tenían mucha más importancia que ahora. Una época llena de un gran romanticismo, cuando esta "palabra" tenía algún significado. Cuando las sutilezas y los pretextos tenían un papel importante. 
El guion realiza una visión de la figura de la mujer de entonces, donde se daba mucha importancia a la imagen pública y al matrimonio que contraían las mujeres. Sin embargo, al igual que el libro original, su perspectiva se centra en la ruptura de ese estilo de vida, mostrando la rebeldía de su principal protagonista: Elizabeth. Es una historia sobre estas mujeres, y no de los hombres que les acompañan. Su mayor fuerte, bajo mi perspectiva, es que no se centra únicamente en la historia romántica que se plantea, sino que va más allá. Es cierto que hay partes en las que se peca de ingenuidad, pero en otras expone las obligaciones y el peso de ser mujer en esa época. Al ser un drama de época, esa lucha por la libertad y la libre elección debe idearse dentro de una coherencia. 
Esta película, sin duda, consigue obtener ese alegato feminista, pero sin forzarlo, aunque su final nade más hacia el tono romántico. Asimismo, la dirección de fotografía y de arte son brillantes, con una exposición inmensa de los espacios y de unas localizaciones muy cuidadas. 

En mi opinión, esta película proporciona el disfrute de aquellos que miran el amor con los ojos de antaño, pero que sin embargo, se queda a medio camino a la hora de definir ese complejo sentimiento, cosa que pretende con la relación de los dos protagonista principales y, cosa que, a mi parecer, no consigue.  



Fuente: Pinterest.



Fuente: Pinterest.